Me subí al micro y el cobrador anuló el ticket sin querer y dijo ya fue, entra nomás, pero cuando me estaba sentando se subió su supervisor, el cobrador se puso nervioso y me dijo si pregunta, tú eres mi prima, así que terminé saludando al supervisor como familia lejana mientras yo pensaba ¿cómo llegué a esto?.
Hoy compré solo cuatro cosas y la bolsa decidió abrirse justo cuando cruzaba la avenida: la leche rodó como pelota de fútbol, el pan salió volando y el yogur terminó en mi zapato; yo traté de re*** todo dignamente, pero un señor me gritó muévete rápido congestionas la pista 😌
Mi esposo me dijo que iba a “arreglar el foco del pasillo” y después de media hora escuché un grito que parecía de película de terror; salí corriendo y era él atrapado en la escalera porque se le durmió la pierna, pero igual me dijo que lo dejara ahí un ratito
Estaba grabando un TikTok con mi gato y mi perro se metió en la toma empujándolo como diciendo “aquí el protagonista soy yo”, y cuando lo cargué para calmarlo, el gato se ofendió tanto que se fue a dormir a otra habitación como si yo hubiera cometido una traición amorosa.
Mi vecino me vio llegando con bolsas del mercado y me preguntó: ¿Para quién cocina, señorita?, como si yo estuviera haciendo algo ilegal, y cuando le dije para mí, me respondió ah, por eso está soltera, pero lo más gracioso es que su esposa lo jaló de la oreja por hablador y él terminó disculpándose como si yo fuera su profesora.
Mi ex me dejó porque soñó que yo lo engañaba, ¡SOÑÓ! Al día siguiente me dijo: “No puedo estar contigo, ya vi tu verdadera cara”, yo ahí, tomando mi desayuno tranquila, mientras él peleaba con su propio cerebro, lo peor es que después me pidió volver… porque soñó que me extrañaba 😐, no volví, por si acaso también soñaba que me casaba con él.
Lo vi después de dos años, dos años en los que juré que ya no sentía nada, mentira, cuando me dijo “hola” me tembló el alma, lo peor es que iba con mi ropa más fea, la que uso para limpiar, él en cambio parecía foto de catálogo, quise huir pero me abrazó tan fuerte que olvidé respirar, me dijo que había pensado en mí muchas veces y yo solo pude responderle: yo también… cuando limpio.
En la universidad tenía un compañero que siempre arruinaba mis exposiciones. Si yo decía “la inflación subió”, él decía “no tanto”. Si yo decía “el mercado cayó”, él decía “más o menos”. Un destructor profesional de frases. El día final del curso me tocó exponer con él y yo ya estaba resignado al desastre. Pero, para mi sorpresa, hizo todo perfecto. Al final me dijo: “Quería demostrarte que sí puedo… solo que me pongo nervioso cuando tú hablas.
Mi vecino nuevo toca guitarra, al inicio pensé “qué bonito”, hasta que descubrí que solo sabe tres acordes… y los toca todos los días como si estuviera ensayando para un concierto en el infierno, una noche le toqué la puerta para pedirle que bajara el volumen y me dijo: “Disculpa, estoy componiendo”, hermano, si en dos semanas no avanzaste del DO mayor, ahí no hay composición, hay tortura emocional, igual le dije que estaba quedando chévere.
Mi jefe me escribió el domingo a las 6 a.m. preguntando si podía “hacerle un favorcito”, cuando vi el mensaje pensé que se había confundido de chat, pero no, quería que le hiciera un informe urgente porque “yo soy el más responsable del equipo”, traducción: el más manipulable, le dije que sí porque soy un adulto funcional con alma de becario, y cuando terminé el trabajo él solo respondió: “OK”, tres letras, ni un gracias.
Tenía 9 años cuando mi papá apareció en la puerta con dos abogados, dijo que sería solo por vacaciones, pero cuando quise volver con mi mamá me mostraron un papel donde decía que él tenía la custodia completa, ni entendía qué significaba, solo sabía que mi mamá lloraba, hoy ya soy mayor, y sé que no me llevó por amor, me llevó porque su esposa no podía tener hijos y yo era la solución más rápida y legal que encontraron.
Yo tranquilo, comiendo mi salchipapa, cuando escucho: “¿Y la dieta?”, era mi ex, por qué aparece siempre cuando estoy feliz, la papita se me atoró del susto, al final me fui, pero me llevé la salchipapa porque dignidad no tendré, pero hambre sí.
En una entrevista de trabajo la jefa me preguntó: “¿Dónde te ves en cinco años?”. Y yo, que solo pensaba en pagar mi deuda del mes, respondí: “Viva”, ella se quedó muda, yo también, estoy contratada y feliz de saber que pasare bien este mes
En el parque un perrito se me acercó con un papel en el hocico. Pensé que era basura, pero no; era un papel con el número de su dueña y un “llámame”.
Mi papá creía que alguien le robaba su wifi. Hizo una “limpia” con incienso y ruda frente al módem, como si fuera un espíritu atrapado. Al rato gritó feliz porque “se habían ido las malas energías”, pero lo que se fue fue su señal, porque sin querer apagó el router
Fui al zoológico tranquila, tomando mi foto con el mono capuchino, cuando de pronto me mira fijo, estira la mano y no me la baja. Yo pensé que quería cariño, pero NO: quería mi galleta. Le dije que no tenía y el desgraciado me lanzó la botella vacía. Me hizo sentir que estaba en una esquina peligrosa negociando mi libertad.
Hay un perro en mi cuadra que siempre me ladra solo a mí; pero hoy fue peor, porque me resbalé frente a él y se quedó mirándome como riéndose; juro que movió la cola en forma de burla.
Mi primo llorando me dijo que su enamorada lo había bloqueado, que su vida se acababa; después revisamos bien y solo tenía el internet apagado; cuando lo prendió le llegaron como veinte mensajes de ella gritándole por no responderle.
mi mamá juró que yo me había comido el pollo que guardó en la olla, me acusó como si yo fuera un delincuente internacional; al final apareció el pollo… dentro del microondas, donde ella misma lo dejó; pero no pidió disculpas, solo dijo: “Era para ver si confiesas”, y yo quedé como un payaso sin crimen.
Se me atoró el zapato en una baldosa rota y me caí enfrente de medio paradero; todos me miraron como si hubiera muerto, pero lo peor fue que mi crush estaba ahí comiendo raspadilla y casi se ahoga de la risa; yo me paré digno, como si la vereda me hubiera atacado por envidia.