25 años
Perú
Mi vecina Doña Maruja juraba que su gato hablaba. Nadie le creía… hasta que un día gritó: “¡Marujaaa, abre la puerta!” Era el vecino que llegaba sin llaves. Maruja oye de más.
0
25 años
Perú
Mi vecina Doña Maruja juraba que su gato hablaba. Nadie le creía… hasta que un día gritó: “¡Marujaaa, abre la puerta!” Era el vecino que llegaba sin llaves. Maruja oye de más.