24 años
México
<p class="mb-4">Hola, les voy a contar un poco de cómo fue que terminé enamorándome de un chico de mi trabajo…</p><p class="mb-4">Él trabaja de lunes a sábado y yo solamente trabajo sábados y domingos. Este dato es importante porque prácticamente solo nos vemos los sábados.</p><p class="mb-4">Cuando llegué a trabajar ahí, la verdad es que ni siquiera se me hacía atractivo jajaja, pero no sé en qué momento empezó a llamarme demasiado la atención. También comenzó a tratarme muy lindo y, poco a poco, pasar los sábados con él se convirtió en algo que esperaba toda la semana. Sin darme cuenta, cuando estaba con él sonreía muchísimo y hasta sentía que mi día era diferente.</p><p class="mb-4">Aquí viene algo importante sobre mí: yo siempre fui la mala de las relaciones jajaja. Cuando me aburría de alguien, en vez de terminar directamente, muchas veces provocaba alguna situación o hacía algo para que ellos terminaran conmigo y así yo quedaba como la mala.</p><p class="mb-4">Además, había algo que me chocaba muchísimo: que los hombres me mandaran mensaje preguntándome “¿Qué haces?”. Y yo por dentro: “¿Y a ti qué te importa qué estoy haciendo?” jajaja. Mi amiga sabía perfectamente que odiaba esa pregunta.</p><p class="mb-4">Hasta que llegó él.</p><p class="mb-4">Empezó a mandarme mensajes entre semana mientras yo estaba en la escuela y, obviamente, también me preguntaba “¿Qué haces?”.</p><p class="mb-4">¿Y qué creen?</p><p class="mb-4">Yo le contestaba feliz y emocionadísima jajajaja.</p><p class="mb-4">Mi amiga se dio cuenta inmediatamente y un día me dijo: “Ya te enamoraste de él”.</p><p class="mb-4">Y sí, amigos… ya estaba muy enamorada. Tan enamorada que hasta había empezado a imaginarme una vida con él.</p><p class="mb-4">Pero obviamente esto no podía ser tan bonito.</p><p class="mb-4">Había ocasiones en las que de la nada dejaba de hablarme o se volvía indiferente conmigo. Yo siempre encontraba una forma de justificarlo porque sabía que tenía problemas en su casa.</p><p class="mb-4">“Seguro está pasando por algo”.<br /> “Hay que entenderlo”.<br /> “No es por mí”.</p><p class="mb-4">Y así me la pasaba justificando todo.</p><p class="mb-4">Cuando intentaba preguntarle qué éramos, siempre evitaba el tema. Nunca me daba una respuesta clara.</p><p class="mb-4">Hasta que un día finalmente me dijo que no estaba listo para una relación y que no quería nada con nadie.</p><p class="mb-4">¿Saben cuánto me dolió eso?</p><p class="mb-4">DEMASIADO.</p><p class="mb-4">Pero ahí estaba yo otra vez justificándolo en mi cabeza: “Tiene razón, está pasando por problemas en su casa y tú todavía preguntándole esas cosas”.</p><p class="mb-4">Hasta que llegó su cumpleaños hace aproximadamente un año y… jajajaja, ay no.</p><p class="mb-4">Yo, toda enamorada y toda mensa, decidí comprarle un regalo. Algo pequeño porque tampoco quería verme tan intensa jajaja.</p><p class="mb-4">Se lo di y él lo recibió súper lindo.</p><p class="mb-4">Ese mismo día comenzó a contarme sobre una “amiga que había conocido jugando Fortnite”.</p><p class="mb-4">Vamos a llamarla Manzanita.</p><p class="mb-4">Recuerden ese nombre porque es muy importante jajajaja.</p><p class="mb-4">Según él, Manzanita era solamente su amiga. Me contó que ella estaba comprometida y que incluso algunas veces jugaban Fortnite con su prometido.</p><p class="mb-4">Y yo de: “Ah, bueno, todo normal”.</p><p class="mb-4">Lo interesante es que mientras me estaba contando sobre su querida “amiga”, él estaba abrazándome y tocándome la pierna.</p><p class="mb-4">Así que obviamente yo ni sospeché nada.</p><p class="mb-4">Una semana después…</p><p class="mb-4">Era miércoles. Yo estaba en la escuela y lo recuerdo perfectamente.</p><p class="mb-4">De repente me llegó un mensaje de un número que no conocía:</p><p class="mb-4">“Hola, me contó un pajarito por ahí que le andas echando los perros a mi ruco. ¿Qué tranza contigo?”</p><p class="mb-4">Yo estaba como: ¿QUÉ?</p><p class="mb-4">No tenía idea de quién era…</p><p class="mb-4">Hasta que vi el nombre que aparecía debajo del número:</p><p class="mb-4">Manzanita.</p><p class="mb-4">NOOOOOOOO JAJAJAJA.</p><p class="mb-4">¿ELLA?</p><p class="mb-4">¿No que era su “AMIGAAAAAA”?</p><p class="mb-4">Obviamente me alteré horrible.</p><p class="mb-4">Empezó a reclamarme por el regalo que yo le había dado el día de su cumpleaños. Me dijo que me alejara de él, que ella era “la principal” y un montón de cosas más que, ahora que lo pienso con calma, fueron una completa pendejada jajaja.</p><p class="mb-4">Pero en ese momento yo estaba furiosa.</p><p class="mb-4">Le marqué a él inmediatamente.</p><p class="mb-4">No me contestó.</p><p class="mb-4">Así que le mandé un mensaje básicamente mandándolo a la chingada y dejé de hablarle.</p><p class="mb-4">Y ustedes pensarán: “Bueno, ahí terminó todo”.</p><p class="mb-4">JAJAJAJAJA.</p><p class="mb-4">Pues no.</p><p class="mb-4">Porque todavía falta mucha historia.</p><p class="mb-4">Para resumirles un poquito: él terminó buscándome otra vez, con Manzanita terminó, yo terminé acostándome con otro amigo jajajaja y actualmente estamos en un círculo rarísimo en el que nos queremos, cada quien anda por su lado… pero cuando nos vemos terminamos besándonos, abrazándonos y actuando como si aquí no hubiera pasado absolutamente nada.</p><p class="mb-4">Y todavía faltan muchísimas cosas que no les he contado.</p><p class="mb-4">Denle like si quieren parte 2, porque créanme que lo de Manzanita solamente fue algo. jajajaja.... pero hay mucha mas historia</p>