Mi abuela nunca aprendió a leer, pero me esperaba cada noche para que le leyera mis cuadernos. Años después, el día que me gradué, me abrazó llorando y dijo: “Yo no fui a la escuela, pero llegué contigo”. Ese orgullo todavía me sostiene.
Mi papá fue chofer toda la vida. Madrugadas, calor, cansancio. El día que abrí mi primer negocio, llegó sin avisar y se quedó parado mirándolo todo. No dijo mucho, solo: “Para esto sí valieron mis desvelos”. Nunca lo vi tan orgulloso.
Mi abuela me enseñó a leer sentándome en la vereda, con mate y paciencia infinita. El día que me vio recibir mi título, aplaudía llorando como si fuera suyo. Me dijo bajito: “Valió la pena, ¿no?”. Ese orgullo todavía me sostiene.
Mi hermana vendía empanadas afuera del cole y muchos se burlaban. Años después la vi abrir su primer local, con letrero propio y todo. Me miró y dijo: “¿Te acordás cuando decían que esto no era futuro?”. Sentí un orgullo brutal. Nadie le regaló nada, se lo sudó todo.
Mi mamá nunca terminó la secundaria y siempre trabajó limpiando casas. Cuando me vio subir al escenario a recoger mi título universitario, lloró como niña. Me apretó la mano y dijo bajito: “Todo valió la pena”. Ese día entendí que mi logro también era suyo, y que su orgullo pesaba más que cualquier diploma.
Mi abuelo Julián siempre olvidaba dónde dejaba los lentes, pero nunca olvidó el día que me enseñó a andar en bici. Corría detrás, jadeando, hasta que me soltó sin avisar. Me caí, me paré y seguí. Años después, cuando ya no recordaba mi nombre, me guiñó el ojo y dijo: “¿Ya sabes manejar bici?”. 😢
Mi tía Rosa vendía tamales con Don Lucho, el vecino. Cada madrugada se peleaban por quién llegaba primero a la esquina. El día que Don Lucho faltó, mi tía llegó igual… y puso su cubeta junto a la de él. “Por si vuelve”, dijo. Nunca volvió, pero ella siguió guardándole el lugar.
Mi abuelo le hablaba a Moro como a una persona. Le contaba todo mientras regaban las plantas. Un día lo vi decirle: “cuando yo falte, tú cuidas la casa”. Tras su muerte, Moro dormía bajo su silla y gruñía si alguien la movía. 😢
Una vez me perdí de noche con Rocky en el cerro. Yo estaba nervioso y él, sin correa, volvió solo y se sentó frente a mí, como diciendo “tranqui, seguime”. Gracias a él llegué a casa. Desde que no está, nadie me cuida así.
Mi mamá me mandaba audios larguísimos por WhatsApp contando cualquier tontería. Yo casi no los escuchaba. El día que murió, pasé horas oyéndolos uno por uno. Hoy daría lo que fuera por otro audio suyo diciendo “hijo, ¿me escuchas?”.
Mi abuelo siempre me pedía que lo acompañara a comprar pan a la esquina. Caminaba lento y se detenía a saludar a todo el mundo. Yo me desesperaba, miraba el celular, quería volver rápido. Un día me dijo: “Algún día vas a extrañar estas caminatas”. Me reí, pensé que exageraba. Dos semanas después murió. Hoy paso por esa panadería y el pecho se me aprieta. Daría lo que sea por volver a caminar lento, sin apuro, solo escuchándolo hablar de nada.
Perdí a mi papá hace un año y desde entonces todo cambió. La casa sigue igual, la gente sigue su vida, pero yo aún espero escuchar sus pasos. A veces le hablo en voz baja, como si fuera a responder. Nadie te enseña a vivir con esa ausencia.
Una vez pedí una hamburgesa y era para Ilevar pero me la dieron para comer ahí y como me dio vergüenza me sente a comer. Como estaba muy lleno de gente me puse a un lado del basurero pensando que era la mesa. Me confundieron con un vagabundo y me regalaron mucha comida XD.
El dinero que me manda mi madre para estudiar en el exterior lo uso para la chica con la que vivo y su hijo.
Mi novia me pidió dinero prestado pero le dije que no porque no me gusta mezclar el dinero con el amor, pero ella le pidió ese dinero prestado a su mejor amigo, no me gustó que le pida dinero a otro hombre, si yo no le doy dinero es porque ella podria pagarse sus cosas sola.
Ahora que termine la carrera quiero viajar por el mundo sin ataduras y no se como decirle a mi novia que mi visión cambió porque se que le va a doler mucho, quiero vivir mi sueño
Me preocupa de que mi novio está visitando a su ex porque extraña a su perro.
Voy a darle una oportunidad a un chico que no me gusta para nada pero se está comprometiendo en ser un hombre proveedor para mí y mis hijos.
Me quedé sorprendida que en pleno siglo XXI las personas todavía siguen pensando que la raza de una persona determina una familia pues mi suegra no quiere que le dé nietos por mis genes.
Quiero que mi hijo busque otra mujer que no sea madre soltera para que él no vaya a sufrir después cuando ella lo deje para volver con el papá de sus hijos.