28 años
Perú
<p class="mb-4">Todo comenzó hace más de seis meses. A raíz de un concurso de canto, conocí indirectamente a un cantante, llamémoslo Pablo, que participaba como refuerzo de otro cantante a quien llamaremos Gustavo, formando una dupla para interpretar un tema de los años 60.<br /> Pablo tenía una voz muy atractiva y una forma de desenvolverse en el escenario que llamaba mucho la atención. Su manera de cantar y de moverse tenía un encanto particular, al punto de atraer a mujeres de distintas edades. En mi caso, la atracción fue bastante fuerte y, curiosamente, coincidí con un grupo de chicas a las que también les llamaba mucho la atención. A partir de ello, decidimos crear un club de fans dedicado a Pablo.</p><p class="mb-4">Todo iba bien. En determinado momento, me animé a enviarle un mensaje por Instagram, aunque realmente no esperaba recibir respuesta, ya que tenía una cantidad considerable de seguidores y, además, no me seguía. Sin embargo, para mi sorpresa, respondió a mi mensaje. A partir de entonces, comenzamos a conversar con cierta frecuencia y poco a poco fuimos teniendo conversaciones agradables y una mayor confianza.</p><p class="mb-4">Con el tiempo, entre conversaciones, risas y bromas, el tono de nuestros mensajes fue cambiando hacia algo más pícaro. La atracción entre ambos era mutua y, eventualmente, comenzamos a intercambiar fotografías y videos de contenido íntimo.</p><p class="mb-4">A partir de ese intercambio, nuestro vínculo pasó a convertirse en una especie de relación de amigos con derecho. Empezamos a tener mayor confianza, continuamos con el intercambio de contenido íntimo e incluso llegamos a tener un primer encuentro personal.</p><p class="mb-4">Durante un tiempo, todo estuvo bien. Sin embargo, hace algunos meses las conversaciones comenzaron a volverse cada vez más cortas y distantes. Por mi parte, podía entenderlo porque yo también estaba atravesando situaciones relacionadas con mi vida profesional que ocupaban buena parte de mi tiempo. Del mismo modo, entendía que él podía tener otras responsabilidades y asuntos personales. Aun así, yo seguía considerándolo alguien con quien había existido una confianza mutua.</p><p class="mb-4">Por otro lado, me enteré de un problema que Pablo había tenido con Gustavo. Sin embargo, no me enteré por Pablo, sino por una de las otras administradoras del club de fans. Esta situación me molestó, principalmente porque sentía que entre Pablo y yo había existido un nivel de confianza importante. No consideraba necesario que me contara absolutamente todo sobre su vida, pero para mí la confianza era algo que había estado presente en nuestro vínculo, especialmente porque yo también había compartido con él aspectos privados de mi propia vida.</p><p class="mb-4">Ante esta situación, decidí enviarle unos primeros mensajes en los que hice hincapié precisamente en esa confianza que, desde mi perspectiva, habíamos construido. Sin embargo, reconozco que me dejé llevar emocionalmente y que el tono terminó siendo más intenso de lo que hubiera querido. Incluso, al escuchar posteriormente mi propio audio, yo misma me sentí incómoda y pude entender que él también se hubiera sentido incómodo y que me hubiera dejado en visto.</p><p class="mb-4">Después de eso, decidí enviarle un segundo mensaje para disculparme por la forma en que había expresado las cosas, aunque también le expliqué que todavía me quedaba la duda respecto a lo ocurrido entre él y Gustavo y, sobre todo, respecto a la confianza que había existido entre nosotros dos.</p><p class="mb-4">Pablo me respondió diciéndome que efectivamente se había sentido incómodo con mi mensaje, pero que necesitaba tomarse un tiempo para pensar y procesar la situación relacionada con Gustavo. Me dijo que, cuando estuviera tranquilo, él mismo me escribiría para hablarlo. Yo le respondí que estaba bien y que esperaría su mensaje.</p><p class="mb-4">Pasaron aproximadamente dos semanas y, estando ya a punto de iniciar un viaje, decidí escribirle para avisarle que me iría de viaje y preguntarle si prefería que habláramos antes o después. Le expliqué que durante el viaje probablemente estaría bastante desconectada de las redes sociales. Sin embargo, su respuesta fue simplemente dejarme en visto, sin responder al mensaje.</p><p class="mb-4">Actualmente me encuentro en una especie de limbo. Por un lado, no sé si esperar a que Pablo se comunique conmigo antes de mi viaje para saber si finalmente tendremos esa conversación que quedó pendiente. Por otro, también me pregunto si debería dejar de esperar y considerar que, de alguna manera, este silencio puede ser el cierre del vínculo que tuvimos.</p><p class="mb-4">¿Qué opinan? ¿Considerarían que, dadas las circunstancias y después de este tiempo sin respuesta, esto podría entenderse como una forma de cierre?</p>