26 años

México

Mi esposo siempre quiso hacer una gran propuesta de matrimonio, pero un día, mientras cocinábamos, se le cayó el anillo al arroz. Yo lo vi buscando con la cuchara y le pregunté qué paso. Me miró, se arrodilló ahí mismo en la cocina y me dijo. Bueno, ya que lo encontraste tú, ¿quieres casarte conmigo?. Yo tenía las manos llenas de ajo, el arroz a punto de quemarse, y aun así fue el momento más bonito de mi vida.

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