56 años
España
Tengo 56 años y pensé que ya nada me iba a sorprender… hasta que apareció una mujer de 31. Todo empezó en una cafetería, entre conversaciones y miradas, y sin darnos cuenta nos enamoramos. Durante meses fuimos felices a nuestra manera, sin presión, sin gente opinando. Pero cuando ella quiso hacer público lo nuestro, comenzó la tormenta: comentarios hirientes, burlas, su familia cuestionándolo todo… y poco a poco ella cambió. Un día me dijo: ‘Desde que el mundo opinó, se dañó lo nuestro’. Y así terminó lo que más bonito sentí en años, no por falta de amor, sino porque otros metieron la mano. A veces me pregunto… ¿el amor de dos basta, o solo basta hasta que la gente decide romperlo?