27 años
Perú
Ayer estuve a punto de morir por una tontería, estaba chupando una bola de caramelo y, de repente, se me fue por donde no era y me ahogué empecé a toser desesperadamente, el aire no pasaba, y el pánico era total, mientras me golpeaba el pecho sin poder respirar, lo único que se repetía en mi cabeza era: ¡No puedo morir así, no después de gritarle a mi novio que se fuera y de decirle esas cosas horribles!. Pensar en esas palabras crueles fue peor que el caramelo atorado por suerte, logré toserlo y respirar, y lo primero que hice fue agarrar el celular no le conté del caramelo, solo le dije: por favor, perdóname, te amo. Al final, un susto ridí*** me obligó a arreglar el verdadero desastre que había causado.