25 años
Perú
Ayer salí del trabajo todo estresado y un mototaxista me pitó como si me conociera; me subí sin ganas y él empezó a contarme que antes era albañil, luego vendedor, luego otra cosa, y que la vida siempre lo tumbaba pero él igual se levantaba; cuando bajé me dijo: “Sonríe, hermanito, la calle huele feo pero la vida no tiene por qué oler igual”, y no sé cómo, pero ese viejo me arregló el día
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