28 años
Cuba
Ayer mi novia y yo fuimos al mercado y terminamos discutiendo por una cebolla, literal; ella decía que estaba muy cara y yo decía que estaba muy fea, al final la compramos igual porque la casera nos escuchó pelear y nos regaló otra, y salimos de ahí muertos de risa porque somos capaces de pelear por cualquier tontera y reconciliarnos igual de rápido, como si el amor necesitara su drama para mantenerse divertido.
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