28 años
Perú
Monté mi carrito de jugos con miedo, pensando que nadie compraría, pero la primera en venir fue una señora del barrio que siempre pasa seria, compró dos, luego vino otro, y otro… y de pronto tenía cola, ese día regresé a casa con el delantal manchado y la billetera llena de monedas, no sé qué fue, si mi jugo de piña o mis ganas de salir adelante, solo sé que por primera vez sentí que mi propio esfuerzo me estaba abriendo camino.
2