27 años
Ecuador
Hace unos años conocí a una mujer que se volvió mi mundo. Vivimos juntos durante 5 años practicante comprometidos, y aunque tuvimos altos y bajos, yo siempre traté de ser el tipo de hombre que ella necesitaba. Pues la atendía como hoy ningún hombre casi lo hace como cocinar, limpiar el desorden, llevarla y traerla y estuve con ella en los momentos más duros. Nunca le fui infiel, nunca la traicioné. Luché por nuestra relación incluso cuando ya sentía que estaba remando solo. Pero un día descubrí que me había sido infiel. Y aunque dolió como nada en mi vida, la perdoné y seguimos juntos pero ya no podía vivir en mi mente con la idea de que estuvo con alguien más y eso me mataba por dentro. Pensé que el amor podía más, que podíamos reconstruirnos si había arrepentimiento pero ella nunca demostró que quería reconstruir lo dañado y con el tiempo, entendí que yo era el único intentando salvar algo que ella ya había dejado ir, Me dolió porque pienso que el amor no se abandona por rutina. Uno lucha, se comunica, busca sanar. Pero parece que no todos ven el amor igual y a veces me pregunto Si en algún momento, cuando mire atrás, pensará en mí y en todo lo que di sin pedir nada a cambio.