34 años
Cuba
Durante mucho tiempo dejé mis sueños en pausa por trabajar y ayudar en casa; siempre decía “algún día” para viajar, estudiar algo que me guste o aprender música. La semana pasada encontré una libreta vieja donde había escrito mis metas a los 20 y me dio tristeza ver cuántas seguían intactas. Ese día entendí que la vida no avisa cuándo se acaba el tiempo, así que me inscribí en un curso nocturno aunque tenga miedo y sueño.
0