22 años
Cuba
Tengo 22 años y siempre pensé que la amistad era solo pasarla bien, hasta que la vida se me puso difícil y casi todos se alejaron. El único que se quedó fue mi amigo de colegio, el que conocía mi peor versión y aun así me llamaba para saber si estaba bien. No tenía dinero para ayudarme ni grandes palabras, pero su compañía en mis días malos valió más que todo. Ahí entendí que un amigo de verdad no es el que está en las fiestas, sino el que se queda cuando nadie más quiere quedarse. 🤝
0