25 años
México
Mi papá me llevaba al parque a correr. Si me cansaba, decía: No pares, solo respira. Cuando empecé a trabajar y me agobiaba todo, le conté que quería rendirme. Me respondió lo mismo: No pares, solo respira. No era un atleta, pero me enseñó a resistir, incluso cuando el cansancio es emocional. A veces, en los días duros, todavía escucho su voz en mi cabeza, y sigo corriendo. 🏃♀️
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